Vivimos en carne propia...

Hola estoy en Colombia exactamente en Zipaquirá, estuve en una capilla muy hermosa donde encontré el periódico. Me parecía mentira lo que veía, es excelente estoy de acuerdo  y quisiera  saber si me puedo vincular para mandar artículos. Soy la fundadora de una asociación de mujeres cabeza de hogar, tenemos programas sociales y micro empresa de productos de soya  recientemente   participamos en un concurso de mujeres emprendedoras  que lo apoya la comunidad de Madrid {España}

Parte del  premio fue la página Web. Los invitamos a visitarla.

Nosotras las mujeres cabeza de hogar colombianas hacemos parte de esa realidad  de la que ustedes escriben. Nuestro país es muy rico  en fauna y flora, la riqueza está mal repartida, hay personas que no tenemos con que comer y otros  que tienen perros a los que les dan lo que un ser humano de la población vulnerable nunca podrá tener.

Vivimos en carne propia la injusticia social. Los laicos comprometidos tenemos la obligación de trabajar por un mundo más justo para todos, después de todo es lo que Jesucristo vivo nos enseña. Que bendición encontrar gente que piense y actúe como yo. Espero  me escriban pronto.  La página Web es www.mucaho.com. Un abrazo en la distancia espero  que se comuniquen muy pronto. Alba

El Gobierno de España ha emprendido a martillazos contra el conjunto escultórico del Monasterio Benedictino de la Santa Cruz, en el Valle de los Caídos.

La Asociación de Defensa del Valle sospecha que la hoja de ruta pasa por la desacralización de la Basílica. 

Ya han destrozado el manto de la Virgen a golpe de piqueta, en contra de los informes técnicos y violando todos los preceptos legales sobre protección y conservación del patrimonio artístico.

Se trata de un atentado sin precedentes al legado cultural de todos los españoles; una agresión perpetrada, además, desde el propio Gobierno.

La conservación del conjunto monumental del Valle de los Caídos es una responsabilidad de Patrimonio Nacional, organismo del Estado bajo la supervisión política de la Vicepresidenta primera del Gobierno.

El Valle de Los Caídos no es de Zapatero, es patrimonio de los españoles. La demolición a martillazos del conjunto escultórico y arquitectónico, al más puro estilo de los talibanes con las esculturas de Buda en Afganistán, es un acto autoritario y flagrantemente ilegal contra el legado cultural de todos.

Todos los informes técnicos independientes coinciden en que no ha habido ninguna amenaza de desprendimientos que justifique el desmontaje del conjunto escultórico; mucho menos, el ensañamiento a martillazos contra la imagen de La Piedad, cuya restauración será muy difícil, si no inviable, como consecuencia de los daños. 

Muy pronto los daños a las obras de arte del Valle de los Caídos pueden ser irreversibles. El Rey, quien preside la fundación pública del Valle de los caídos, de momento guarda silencio.